La edad media de los invitados ha bajado considerablemente debido a esta razón. Las celebraciones han tomado un cariz mucho más juvenil y de celebración que antiguamente. Sin embargo, la edad media de los contrayentes ha subido desde hace unas décadas. Antes se casaban mucho más jóvenes, ahora somos más mayores cuando decidimos dar el sí quiero. Nos gusta vivir muchas más cosas antes de dar este paso.
1- Bodas “pequeñas” y sencillas
Bodas Íntimas – Blog L’Atelier de bodas Aunque esta última premisa no es del todo cierta, a veces la búsqueda de lugares donde acepten pocos invitados no siempre es la más económica, es lógico pensar que los gastos que supone una boda de 300 invitados, normalmente, no puede ser igual a la de una de 50. Digo normalmente, aun sabiendo que hay muchos tipos de bodas y presupuestos…en fin, seguimos.
2- Los invitados
Pensad primero en un número límite y a partir de ahí haced la lista de nombres. Incluid sólo aquellos que consideráis más cercanos y con los que compartís momentos de vuestra vida ACTUAL. De nada sirve invitar ahora a la que era tu mejor amiga de la universidad por muchas juergas que hayáis pasado y muchos “Jo, tía cuánto te quiero” os hayáis dicho, si ya no sabes ni dónde vive ahora.
Tened en cuenta que, en este caso, como los invitados son personas muy cercanas a vosotros, no querrán perderse ese gran día por lo que la confirmación de asistencia será de casi el 100% (Normalmente contamos con que un 20% de los invitados se caigan de la lista).
Cuanto antes sepáis el número exacto, antes podréis buscar el sitio adecuado para que ni sobre ni falte espacio para todos.
3- Lugar de la ceremonia

BODA RELIGIOSA
Foto: Dmitry Sovyak (455792-unsplash)
Podemos elegir una pequeña capilla urbana o una ermita con encanto en medio de la montaña. Importante saber si este lugar está consagrado y si algún cura está dispuesto a desplazarse y oficiar la boda sin problema alguno, antes de confirmar nada.

BODA CIVIL
Aquí podemos jugar con nuestra imaginación y realizar la boda en cualquier rincón con encanto, podéis contratar un maestro de ceremonias (haciendo algún ritual más original), podéis elegir un jardín, un bosque y casaros bajo un árbol centenario, en una casa rural, en una finca privada pequeña, alquilar un barco o en la playa, aunque cuidado con esta última opción ya que en general en España no se pueden celebrar bodas en la playa, excepto haciendo uso de playas privadas o en algunas zonas en que las leyes sí lo permiten. En general, consultad antes de preparar todo no sea que os llevéis una ingrata sorpresa.
La idea es conseguir un ambiente acogedor lleno de detalles personalizados que marquen la personalidad de todo el evento
3- Lugar de celebración
Como decía al principio a veces es más difícil encontrar sitios que acepten un número reducido de invitados. Muchas veces os cobrarán la diferencia hasta llegar a los 70-90 invitados que tienen como mínimo. Te aconsejo que consultes con un Wedding Planner o con profesionales del sector, ya que cada vez hay más opciones dedicadas a este tipo de bodas y no merece la pena gastar un dinero que puedes ahorrar o invertir en otros detalles para la boda.
Ojo con reservar en restaurantes que no sean especialistas en bodas. Tienen poca experiencia en este tipo de eventos y no siempre los espacios estarán reservados de manera exclusiva para nosotros, de tal forma que tendremos que pasar quizá por la zona de bar con nuestro vestido o por alguna zona de paso llena de gente ajena a nuestra celebración.
Lo bueno de celebrar la boda por ejemplo en un hotel es que puedes aprovechar para alojar tanto a invitados que vengan de fuera como a vosotros mismos (el día de la ceremonia para vestirse tranquilamente o pasar la noche de bodas en un sitio más original que vuestra casa).
Tanto con muchos o pocos invitados, es una gran idea elegir un mismo lugar tanto para la ceremonia como para el banquete. Abarata gastos de transporte y crea un ambiente común muy agradable para los asistentes.



Por último deciros, no hay bodas grandes ni pequeñas. Todas las bodas son especiales vayan los invitados que vayan. Son las personas y los detalles lo que las hace únicas. Llénala de momentos y vuestra boda será la más especial del mundo.


